Aunque se asocia a los toldos con el verano, lo cierto es que son útiles durante todo el año. En los meses de calor aíslan los rayos solares y ofrecen una confortable sombra. Pero en invierno, cuando el frío y el viento están presentes en las calles, los toldos cortaviento son las mejores opciones para veladores o zonas exteriores de nuestra vivienda.
Ventajas para los comercios
Usos en casa
Pero los toldos cortavientos no sólo se utilizan en comercios, también son muy útiles en viviendas, sobre todo si tenemos balcones o jardines. De esta forma nos permiten aprovechar todos los metros útiles de nuestra vivienda sin importar la estación del año en la que estemos. Son muy usados, por ejemplo, en porches. Los toldos de las casas suelen jugar con la opacidad para permitir pasar los rayos del sol y no sacrificar la luz exterior pero, a la vez, que no podamos ser vistos desde el exterior, para dar también privacidad a nuestro entorno.
Como ves, para estos días de frío, la instalación de un cortaviento es fundamental para protegernos del frío y disfrutar del invierno en el interior.